lunes, 15 de septiembre de 2008

Segundo round: Cronica

A modo de práctica, una croniquita que se desarrolla en la UNQ:

Salgo del aula con el objetivo de recorrer la facultad, en busca de plasmar un registro de las impresiones que voy identificando a medida que avanzo. Enciendo un cigarrillo y comienzo a caminar con mi amigo Fabián. Una primera pregunta marcará el rumbo de mi mini paseo:

- ¿A dónde vamos?
-No se, caminemos.

Me detengo para leer un cartel que anuncia la Fiesta de la Primavera en la Unqui, e inmediatamente me viene a la memoria el festejo del que fui parte, el año pasado, en el mismo lugar.

Unos pasos más adelante, y la vista se satura de carteles y pancartas con propagandas políticas, tan típicos en épocas próximas a las elecciones internas de la Universidad.

Encaramos para afuera, pero el frío nos hace retroceder, obligandonos a cambiar el rumbo. Nos llama la atención un tumulto de gente detrás de la escalera. Un muchacho que parecía estar en el tema, nos contó que se estaba inaugurando la muestra "Rocambole" del artista Ricardo Cohen, y que permanecerá en la Universidad por algún tiempo. El autor de las obras se muestra resuelto, se saca fotos, firma autógrafos.

Se acerca la hora de volver... Una pregunta reflota en el aire:

- ¿Volvemos?

Reflexión sobre el género Entrevista

La entrevista puede resultar un medio más que interesante para conocer la “singularidad de algunas privacidades” (Archuf, 1994) que valen la pena ser contadas. Permite el contacto con el mundo, a través de historias de vida que merecen ser contadas. Es un género dinámico cuyo eje principal es una conversación entre dos personas, por lo general desconocidas entre sí, con un eje temático pautado de antemano por el entrevistador. Como lo apunta Archuf, “fragmentaria, como toda conversación, centrada en el detalle, la anécdota, la fluctuación de la memoria, la entrevista nos acerca a la vida de los otros, sus creencias, su filosofía personal, sus sentimientos, sus miedos.” Es decir, es una forma de acercamiento con el punto de vista del entrevistado, mirar el mundo con los ojos de otro.

En cuanto a los temas a tratar, Ulibarri aconseja organizar las preguntas en orden prioritario, y tratar de seguir el orden de las preguntas que se hayan preparado. Sin embargo, una fuerte presencia del azar puede desviar la conversación hacia puntos impensados. Respuestas controvertidas, interrupciones, evasiones, forman parte de esta actividad donde la capacidad del entrevistador por mantener el hilo de la charla es escencial para generar una reportaje interesante y ordenado. Por tal motivo, es conveniente estar preparado para modificar el orden del cuestionario, sustituir las preguntas, o improvisar sobre ciertos temas.

Los roles no son intercambiables: la relación entrevistado - entrevistador debería mantenerse a lo largo de la charla, siempre con un trato cortes y respetuoso, aunque muchas veces, por su carácter cotidiano, flexible y espontáneo, las formalidades se desdibujan y permiten un intercambio relajado entre los participantes. En ciertas oportunidades el reportero debe tomar las riendas de la situación para mantenerla “bajo control”. En palabras de Archuf: “¿Cómo funcionan los turnos en la entrevista? Parecería una pregunta irrelevante, por cuanto se trata en general de posiciones no reversibles, donde el cambio de voz estaría dado por la natural conclusión de la respuesta, y el rumbo de la charla por un “mutuo consentimiento”. Sin embargo, no escapa a ninguna de las tretas de las que tenemos una vieja experiencia: disputar el espacio del otro, desviar una pregunta, interrumpir un hilo narrativo, desautorizar, agredir, cortar la palabra.”

Ante respuestas evasivas, es necesario prestar atención al posible motivo de esa actitud y contar con la rapidez para cambiar tono, buscar sinónimos, o repreguntar para evitar la incomodidad de la situación. Como dice Ulibarri: “Con temas polémicos, que probablemente favorezcan la renuencia del entrevistado, trate de imaginar con anticipación como intentará eludir algunas preguntas, y tenga preparadas opciones para repreguntar. Además, recuerde que mientras más clara sea para usted la situación, así fácil le resultará improvisar sobre la marcha”

Consejos útiles a la hora de entrevistar y tips que es preferible no olvidar pueden encontrarse en los textos de Ulibarri y Archuf: en una charla que puede durar tanto 30 minutos como 2 horas y media, mejor estar preparado para registrar de manera óptima el amplio abanico de preguntas y respuestas que pueden llegar a sucederse.

martes, 9 de septiembre de 2008

Paradigma indicial y escritura

Indicios

Raíces de un paradigma de inferencias indiciales

Guinzburg, Carlo


En relación con la escritura


El texto de Guinzburg habla de la necesidad de identificar lo individual con la finalidad de que nada quede en el anonimato. Tanto Morelli como Mancini, desarrollan métodos interpretativos, que están basados en las características secundarias que identifican e individualizan a los seres humanos. Respecto de la escritura, cada uno tiene una forma particular de escribir y expresarse, y va dejando “huellas” a medida que la producción escrita avanza.

Estas huellas son indiciarias de lo que se busca comunicar, la adjetivación (un ejemplo entre muchos otros) es una forma de dar cuenta de esas huellas que guían al lector de acuerdo con lo que el escritor desea transmitir. A través de este paradigma, se logra reconstruir las características particulares que hacen única la manera de escribir de los seres humanos.

Tomando como punto de enfoque los detalles menos trascendentes, nace el método interpretativo basado en lo secundario, es decir, lo que está “oculto” y que hay que hallar. Las palabras nunca son inocentes: descubrir las huellas que el autor quiso borrar (o no) es una tarea que requiere afinar la mirada y sacar conjeturas para interpretar al mejor estilo Morelli aquello que nos permita ponernos en contacto con la escencia del texto escrito.


lunes, 8 de septiembre de 2008

"Música para camaleones" Truman Capote

Algunas apreciaciones:

*descripción minuciosa y detallada
*en principio parece ser una entrevista, pero mezcla otros géneros, como la crónica y la narratción
*hilo conductor no es fñacil de identificar - multiplicidad de temas
*diálogo siempre presente
*intercambio de roles (entrevistador-entrevistado) que presta a confusión del lector
*situación de paridad - conversación
*presencia de imagenes visuales
*continuidad de imagenes que producen efecto de extrañeza

Nota (shhh)

Antes de publicar la entrevista, pasó por varios filtros que me ayudron a afinar la mirada y replantearme algunas cuestiones de presentación y corrección. Amigos y familiares se prestaron para funcionar como "lectores voluntarios", y me dieron una opinión objetiva en cuanto a mi producción. Algunas frases confusas, que podrían llegar a interpretarse de forma equivocada fueron modificadas total o parcialmente. Es probable que no haya reparado en ellas a la hora de redactar, quizás por tener en mis manos el material llamado "de primera línea" (archivo de sonido, desgrabación cruda). Pude entender la importancia de la opinión de los lectores en cuanto a la producción de un texto claro y entendible.

Entrevista: decisiones a la hora de editar

No es sencilla la tarea de editar. Se pone en juego una balanza dentro de mis pensamientos, dónde debo decidir que pesa más en cuanto a importancia y riqueza de la charla, y cuales son aquellos datos menos relevantes o accesorios.
En primer lugar, hice una breve presentación de mi entrevistado, y por qué me resulta interesante contar su historia, es decir, su particularidad. Luego, una introducción que atrape al lector, y lo invite a seguir leyendo el texto. A continuación, comienzo a hacer un recorrido por la charla que mantuve con mi entrevistado durante aproximadamente 45 minutos. Si bien mantuvo una tendencia cronológica, a la hora de editar elegí y reacomodé las respuestas para que el texto tenga un hilo conductor que mantenga la atención de los lectores.
En algunos casos, utilicé el estilo directo para dar autenticidad a la entrevista, y mantener la fidelidad a las palabras pronunciadas. En otros, el estilo indirecto presenta la voz del entrevistado, entre comillas, cuya función fue la de aseverar apreciaciones propias sobre determinados temas.
Busqué nexos entre los distintos temas que se fueron dando a lo largo de la charla, y los conecté de forma ordenda y lo más coherente posible.
Por último, una frase contundente que sirva de cierre. (nota: está última frase, no fue lo último que me dijo el entrevistado. Sin embargo, me pareció adecuada para generar una conclusión respecto del motivo de la entrevista).

Entrevista: sin pelos en la lengua

El primer paso para concretar la entrevista, fue coordinar con el entrevistado una fecha y hora conveniente para ambos. Luego de un repaso de las preguntas y el obligatorio chequeo de las pilas del grabador, estuve lista para comenzar. La buena predispocisión del entrevistado para contar las experiencias adquiridas a lo largo de su vida, facilitó muchísimo mi tarea. Quiso "espiar" las preguntas guías que había preparado de antemano, y que me ayudarían a mantener el hilo de la conversación sin olvidar ningún detalle.

Presté mucha atención a ciertos aspectos de la persona que entrevisté, como gestos, miradas, cambios en el tono de voz, en su postura..., así como también al sitio en el que me encontraba, un centro cultural cargado de anécdotas, ansiosos por ser conocidas.

En una entrevista, debe ser el periodista quién guíe la conversación. Ante algunas evasiones (también identificadas con la frase: “irse por las ramas”), es conveniente analizar el posible motivo para aquella actitud. Para evitar poner incómodo al entrevitado, o poner el riesgo la actividad que se está realizando, me pregunté hasta que punto se puede indagar sobre la vida privada de un desconocido al que estoy interrogando.

Salí de aquel lugar, con mi grabador lleno de historias, y con un nuevo desafío: lograr plasmar en palabras la escencia del aquel personaje.